Me ensañaste a ver la luz cuando dentro de mi alma
se apagaban; mis ganas de continuar. Como si me conocieras de otra vida vas antecediendo todos mis instintos sin medida. Nadie más que tú, sabe
adivinar a donde voy, nadie pudo descubrir lo que
yo realmente soy. Nadie más que tú ha sembrado paz en
mi interior, hizo renacer mi fe para ver más allá del sol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario